Desafíos Innovación
La educación en 2030 y el cerebro
3 septiembre, 2015
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Siguiendo con la serie de posts acerca de nuestras vidas en el año 2030, hoy escribo acerca de uno de los pilares más importante de nuestras sociedades.

La educación es uno de los temas que más me apasiona, y hace un tiempo que escribí un post exclusivamente acerca de las problemas que tiene nuestro sistema educativo hoy en día, su obsolescencia y sus limitaciones.

Habiendo dicho esto y teniendo tan claras las limitaciones actuales, sabemos que es necesario generar una disrupción significativa a nivel mundial para adaptar nuestra forma de enseñar y aprender a las nuevas necesidades de las sociedades actuales. Es por eso que se hace un poco difícil predecir que forma tomará.

Lo más claro ocurrirá por el lado de los cursos masivos online (MOOC), las escuelas alternativas, la educación personalizada y el aprendizaje de capacidades y conceptos que hoy no tienen relevancia en nuestras instituciones educativas, como la creatividad, el liderazgo, la colaboración y la adaptación rápida a nuevas realidades y necesidades.

Los MOOC son cursos orientados a metas concretas de aprendizaje que permiten medir y acreditar el conocimiento adquirido. Como los cursos funcionan online, son accesibles por cualquier persona (abierto) en cualquier parte del mundo (masivo) de forma gratuita o arancelado. Algunos de los ejemplos más conocidos a nivel mundial son, Coursera, Udacity y edX. En cambio en Argentina los más utilizados son Acamica y Educabilia.

Las escuelas alternativas como aquellas con pedagogía Waldorf o Montessori existen hace muchos años y cada vez tienen más adeptos. Incluso comienzan a aparecer nuevas organizaciones como AltSchool en Estados Unidos, que prepara a los alumnos para el futuro a través del aprendizaje personalizado en micro-escuelas con una pequeña cantidad de alumnos.

 

Para el momento en que todo esto se vuelva la regla y no la excepción, nos encontraremos con uno de los cambios más impactantes con los que nos hemos enfrentado en toda la historia de la humanidad, ya que finalmente habremos comprendido como funciona nuestro cerebro. Cuando eso ocurra, podremos incorporar el aprendizaje en redes neuronales de computadoras, lo que permitirá que las maquinas tengan conciencia, puedan aprender y crear nuevo conocimiento a partir de su acceso a una gigante cantidad de información (esencialmente todo lo que haya en internet).

Al mismo tiempo, tendremos la posibilidad utilizar implantes para conectar nuestros cerebros a las computadoras, permitiendo mejorar nuestra memoria y nuestra inteligencia e incorporar conocimientos sin esfuerzo alguno.

 

Me pregunto… ¿Seguirá siendo importante acordarse de memoria cuando murió San Martín o cuales son las capitales del mundo?

 

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